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10 August 2012 @ 05:33 pm
Capítulo IV: Entre dos aguas.  

Tittle: La relatividad de la realidad 
Personajes/Parejas: Kurt/Puck 
Rating: Es para adultos.  
Nota de Autor: Este es un nuevo fic y si les gusta lo continuo "No soy un inútil total!, por lo menos sirvo de mal ejemplo." 
Lesluthiers

Capítulo III: Un corazón, siete sentimientos

Capítulo IV: Entre dos aguas.

Dedicado a Tinubiel…El mejor e increíble novio del mundo… Te amo mi rey.

Estar entre dos aguas, es una situación difícil. Es como estar en medio de todo y en medio de la nada. Una situación te lleva hacia una corriente y nadas, nadas  para volver a tu centro,  pero no te das cuenta que eres arrastrado hacia otro lugar y que esa corriente, no es la misma que te había arrastrado a ese punto. A veces somos inconscientes que nadamos entre dos aguas, pero para ellos, al iniciar esta relación, sabían que se habían sumergido en estas dos aguas y cada acción  se lo recordaba, porque aunque vivieran lo mismo, no era igual lo que enfrentaban.



Aquel viernes, él se mataba sobre una elíptica, hacia ejercicio, no solo para conservarse, si no porque por esos minutos, era solo él, no  existían  ninguno de los dos, no existía la presión solo él y la velocidad que su cuerpo pudiera resistir.

Aquel día había sido pesado y sentía como su celular vibraba y trataba de ignorarlo, trataba de concentrarse, pero quien le escribía era incapaz de entender, que ese tiempo era solo para él, así que seguía insistiendo, mandando mensajes y buscándolo. La insistencia, lo obligo a detenerse para responder y mientras tecleaba una respuesta una llamada entro.

Su voz era muy familiar y el día también era muy familiar. Era Blaine, que lo invitaba a salir, como todos los viernes, ellos salían a hacer lo que toda pareja típica hacía, cenar, ir al cine, bailar o pasear. Aquella invitación, fue una de sus favoritas, un club un lugar donde bailar y donde tomar un poco sin excederse.

Deseaba ir, al fin y al cabo era su pareja, pero también sentía esa pesadez de leer lo que él le había escrito hace solo segundos atrás. TE AMO, en letras mayúsculas y sostenidas. Suspiro profundo, aun con las piernas adoloridas, pensando que a veces quisiera que ambos fueran diferentes.

Con dudas, escribió.

-Voy a salir con Blaine. Lo siento-

Después de pocos segundos recibió un ok, me envías un correo cuando llegues a casa? y de nuevo esa sensación de frustración lo lleno y solo respondió si, solo para verlo desconectarse.

Una de las corrientes, lo llevaba a quien es su pareja, que le da todo, lo que él requiere y necesitan, ciertamente discuten, ciertamente no todo es perfecto, pero para él es conocido. La otra corriente, lo llevaba a lo incierto, a dejar muchas cosas, a cambiar todo, pero aunque había mayores riesgos, lo que sentía lo hacía pensar, lo hacía creer que tal vez, solo tal vez era posible. Sin mayor protocolo solo detuvo su actividad, fue a ducharse, para alistarse….

Reviso su celular por n esima vez, en la entrada del gimnasio, vio los mensajes de Blaine y vio como él ya no estaba conectado, suspiro y solo espero que el chico llegara. En menos de cinco minutos Blaine apareció, como siempre, un poco dulce, un poco amargo, con una gran sonrisa lo recibió y con un fuerte abrazo a él se aferró.

Al sentir los brazos que desde hace tanto tiempo le habían cobijado una extraña sensación lo inundo, quiso imaginar que aquel que le abrazaba era otro, era quien ahora estaba ausente.  Trato de calmar su inquieta imaginación y prepararse para lo que sería una noche en que compartiría con su novio, aunque estuviera inconsciente de lo que le deparaba la noche.

Al leer ese mensaje él dio gracias, porque no pudiera verlo,  para que en su rostro no se mostrara el dolor de sentir que tenía que dejarlo ir. Después de tanto tiempo, después de tantas relaciones, había logrado comprender cuál era su posición en el mundo y en esta ocasión le tocaba dar espacio.

Estaba molesto, estaba triste, estaba deprimido y se arrastraba por las calles, solo queriendo volver a casa, para ducharse y lanzarse en su cama, para tratar de inundar su cerebro con programas vacíos o dormir, para así dejar pasar lo que sentía.

Con cansancio metió  la llave en la cerradura y entro a su casa, para encontrar lo más bizarro que hasta ese momento había experimentado. Dos mujeres sentadas en la sala, frente a su madre, el ambiente estaba tenso, tan tenso que podía cortarse con un cuchillo.

-¿Quién se murió?- soltó rápidamente.

-Noah- grito su madre corriendo hacia él  y abrazándolo.-Gracias por venir.- Él ni se inmuto..-Ellas son la madre y la hermana de…- ella evito mencionar el nombre de la ahora pareja de su pequeña hija.

Su hermana menor, a pesar de tener un cerebro superior, había recorrido varias relaciones, desde chicos brillantes, hasta hombres mayores, solo para llegar y confesar que estaba enamorada de su mejor amiga.

Su madre casi  se muere cuando se enteró de los sentimientos de su hija y trataba de justificarse al decir que era solo por la edad, que estaba madurando, creciendo y experimentando, pero ese experimento había durado más tiempo de lo que ellos querían o esperaban y la paciencia se volvió gritos, angustias, llanto y miradas cargadas de odio. Aun no entendía, como ella había podido recibir a la madre de la chica y menos sentarse frente a frente, pero al diablo, tenía mayores problemas que entender como es su madre.

Él alejo a su madre y haciendo todo lo posible extendió su mano y se presentó brindando una sonrisa a las extrañas y las cosas poco a poco comenzaron a calmarse.

¿A que te dedicas?, ¿qué haces?, ¿es difícil lo que haces?, hasta que la amarga pregunta se manifestó, ¿tienes novia?. Él apenas pudo pestañar, pues muy adentro el sabia la respuesta y era un claro y directo si, aunque no estuviese dentro de la definición más tradicional de sí, pero era un sí. Declararlo en ese instante, no solo le haría sentir mejor, le haría sentir feliz, si no que originaría más preguntas y las inevitables respuestas, que conllevaría a la obvia conclusión de que él un hombre, el macho más macho de la secundaria, se había enamorado de su mejor amigo.

No quería negarlo y tampoco mentir, porque no eran opciones válidas para él, pero allí a menos de dos pasos de si, estaba su madre y se cuestionó como lo tomaría, que sentiría, sería fácil o difícil, también pensaría que es algo pasajero o lo peor, le obligaría a alejarse, no era algo que estuviese abierto a discusión o que permitiría.

En un lado, una corriente que lo lleva hacia él, está dispuesto a dar todo, a pesar de no ser el único en su vida, en el otro lado, toda su familia. Ambas corrientes eran fuertes, lo confundían y lo debilitaban, pero muy adentro de si él sabía la obvia respuesta y lo que quería decir, aunque los riesgos eran algo grandes.

-¿Les traigo otra soda?-respondió amablemente cambiando radicalmente el tema, porque no quería que le buscaran novia o que imaginaran cosas que no deben ser, a pesar de todo lo que él había vivido decidió ser solo de alguien y ese alguien era él.

Mientras caminaba hacia la cocina, las vio, vio a su hermana y a su novia, sonreír, aislándose de todo, de la tensión que reinaba en la sala, de las dificultades, de las dudas, no se tomaban de la mano, pero se podía ver en sus ojos, que disfrutaban de la presencia de la otra. La sonrisa cálida, las expresiones, lo que a veces no se pueden decir con palabras, estaba presente y se preguntó, si él podría llegar a tener algo así, vivir y sentir un ambiente como ese….

El ambiente que los rodeaba era algo movido, a él le gustaba bailar, pero esa noche, había permanecido más cerca de Blaine que de costumbre, porque extrañamente estaba de ese humor, ese humor, que lo había enamorado, diciendo esas cosas, que lo hacía sentir tan bien y reconoció que el aun lo ama. Todo era como antes y eso le gustaba mucho, le gustaba su sonrisa, le gustaba su tono de voz, le gustaba como lo hacía sentir, aun Blaine le gustaba.

Las personas en ese atiborrado club, comenzaban a sobrar, cuando ambos se miraron a los ojos, allí estaban los ojos, que se acostumbró a ver día tras día, pensó.

Saliendo del club y justo antes de subir a su auto, sintió la conocida presión en sus labios, un beso, intenso, un beso lleno de necesidad, un beso en el cual se te puede ir el alma. Él reacciono de la misma forma, pues aún le gustaban sus labios, aun le gustaba lo que le hacía sentir, pero de un momento a otro esa visión, de estar besando a alguien más llego a su cabeza y sintió que el beso cambio un poco y consigo todo él

Compararlos no era posible, Blaine conocía bien lo que es, tenía seguridad y la obvia inteligencia que a él le gustaba, se conocían tan bien y ya sabían que esperar uno del otro, habían compartido tanto y pasado por tanto, llegando a comprenderse bastante bien. Mientras que Puck, pues era inestable, inseguro, bastante tonto, un niño en el cuerpo de un adulto y muy ingenuo, pero más allá de eso, estaba lo más obvio la distancia.

A ninguno quería herir o lastimar, porque ambos lo habían seleccionado como su futuro , su felicidad y aunque el noventa y nueve punto nueve de las veces él aparenta ser frio, el cero coma cero un porciento de las veces, los sentimientos en sus pecho se agolpa y puede llegar a la peor conclusión posible.

Esa noche a llegar a casa, Blaine no se detuvo, decidió continuar, decidió  hacerle el amor, como antes lo habían hecho, como muchas veces en el pasado lo hacían. Lo toco, lo beso, acaricio y lo llevo al mismo lugar donde solo él podía llevarle.

Noah, tumbado en su cama viendo al techo, esperaba la señal. Él era primerizo en este tipo de relaciones, pero no era del todo ingenuo, sabía lo que podía suceder, pero también sabia, que eso que sucediera, jamás lo afectaría, que jamás seria punto de reproche o de recriminación, porque él prefería centrase en lo que tiene y no en lo que no tiene. Cerró sus ojos y solo decidió dormir porque no quería que su mente le jugara bromas pesadas.

A la mañana siguiente ambos salieron de la cama, la misma rutina, la misma sensación y con decisiones más que tomadas.

La noche con Blaine no solo le recordó lo que siente por él, si no lo que no tiene con Puck y eso lo frustra, así que ese día tomo la decisión de no hacer sin hacer. Él lo quería a ambos, igual de intenso e igual de fuerte y ambos le daba lo mejor de sí, aunque le doliera o le partiera el alma decidir ….

La noche en su cama, hizo que Puck deseara que sus palabras se volvieran hueso, carne y piel, porque deseaba hacerlo suyo cada día de su vida, lo deseaba, lo desea tanto que no podía ni si quiera imaginarlo, lo amaba y no le importaba nada más, pues solo quería estar con él aunque por ahora estas fueran las condiciones y su cercanía se limitara acciones escritas por el Messenger…

Nadar entre dos aguas, implica luchar contra la corriente buscando el centro el equilibrio, cada corriente te empuja al lado opuesto, mientras te fabricas una balsa que te ayude a mantenerte a flote, solo el tiempo dira si fueron las mejores….

Espero que les guste..

Se les quiere, valora y respeta

Chris…

 
 
 
tinubieltinubiel on August 10th, 2012 10:30 pm (UTC)
:P
que entreberada esta la cosa no ??? ... jajaja ... pobres chicos ... ojala que sean felices, como sea que les toque serlo ... =D
tinubieltinubiel on August 10th, 2012 10:31 pm (UTC)
Re: :P
Gracias por el tiempo que te tomas en nosotros ...