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29 February 2012 @ 08:40 pm
Capítulo I: Pequeña Miss Lima  

Tittle: I'll be there for you 
Personajes/Parejas: Kurt, Puck, Glee… 
Rating: Es para adultos.  
Nota de Autor: Este es un nuevo fic y si les gusta lo continuo "No soy un inútil total!, por lo menos sirvo de mal ejemplo." 
Lesluthiers

Capítulo I: Pequeña Miss Lima…

Algo de tiempo sin publicar…Esta historia está dedicada a dos personas, la primera mi hermana, a la cual quiero muchísimo y a tinubiel como regalo retrasado de cumpleaños y una forma de disculparme o pedirle perdon..

Deseo pedir disculpar por mi ausencia… Danny_Tb Javoss, Laty y demas personas que no menciono… Me disculpo, espero que sea de su agrado y como siempre estará en sus manos si quieren que lo continue…

Pasaba mi mano por mi ahora rapada cabeza, me sentía y me veía extraño y no era por que hubiese sido calvo antes, si no por las razones por las cuales, mi señal de superioridad había sido eliminada.


Me apoye en la cómoda y vi mi reflejo en el espejo, pensando cual sería mi siguiente paso, pero mientras lo hacia una extraña tristeza me rodeo.

Los pocos amigos que me quedaban, me había dicho que cuando sintiera eso, pues debía cantar o escribir.

Suspire amargamente, pues humor para cantar no tenia y escribir no era precisamente mi fuerte, pero en algún momento debía intentarlo.

Me aleje de mi cómoda y encendí  mi portátil, el cursor titilaba frente a mí y pensé que era una completa y total estupidez, aun así extrañamente quise intentarlo. Levante mis dos dedos y comencé a teclear.

Esta es mi pequeña historia, tiene un final, no es precisamente un final feliz o inesperado, así  que solo tiene un final.

Me gusto como inicie y pensé que no era tan difícil como supuse originalmente, así que me acomode en mi cama, destape la última bolsa de nachos y seguí escribiendo, lo que por mi mente pasaba.

La mayoría de las veces que comenzamos una amistad, relación o algo por el estilo, pensamos que durara para siempre, la mayoría de las veces esa creencia lo que hace al final es torturarte  y lastimarte, pero lo mas importante de saber que nada absolutamente nada es para siempre, bueno o malo, es el hecho que la mayoría de las veces, el final no depende necesariamente de ti y tal vez no solo debí decir “relación”, si no incluir a la familia en esto.

En aquel momento ni yo mismo entendía lo que trataba de escribir, tal vez una despedida, un adiós, o tal vez la única forma en que podía sentir que mis problemas no pesaban tanto era hacer esto. Posiblemente cualquiera que me vea y hable ahora conmigo duden de mi madurez, de la madurez, de alguien que es padre y no fue responsable, de alguien que cree, que Mario  Bross existe en el mundo real, de alguien que vivía sin complicaciones, pero si hay algo que pueden creer, es que mi madurez, no proviene de aprendizaje externo, si no de múltiples golpes, errores y daños.

Pensé que debía iniciar con algo más específico, así que recurrí a mi más reciente recuerdo y aunque me doliera, en algún lugar debía colocarlo y decidí que fuera en las blancas hojas de Word…

Levante mi puño aun con dudas, temía a su reacción, pues ninguno de mis mensajes había respondido. Había cortado toda comunicación dejándome como única y exclusiva opción esta.

Respire profundamente, mis manos estaban frías y estaba por demás nervioso, aun así  saque valor de donde no tenia y golpee la puerta.

Escuche como alguien se aproximaba, así que acomode mi chaqueta y suspire…

La puerta se abrió  y su rostro se mostró. Automáticamente sus facciones cambiaron, mostrando molestia y hasta cierto desagrado verme.

Sin mediar palabra busco de cerrar la puerta y puse mi pesada mano en el trozo de madera y dije.

-Realmente lo siento. - A veces creemos que al decir esas palabras todas las cosas hechas o todo lo que sucedió, pasara. La mayoría de las veces creemos ciegamente, que si decimos esas palabras de corazón y sintiéndolas sinceramente será  suficiente para arreglar todo y hacer que las cosas cambien, pero la cruel y dura realidad, es que no solo decirla y sentirlas será  suficiente. La expresión de su rostro no cambiaba, así que dije lo que me había costado días asimilar- Soy un tonto, por favor Kurt perdóname…

Si suena extraño, muy raro y hasta desquiciado, yo pidiéndole disculpa a él, es decir, yo  quien fui su eterna molestia, quien fui la razón por la cual el chico tenía que llevar dos cambios de ropa, yo su más molesto enemigo, estaba en su puerta pidiéndole perdón y los más sorprendente sintiendo que realmente quería hacerlo, solo esperando que algún recuerdo positivo de mi sirviera para algo más, que el silencio o el reproche, pues en honor a la verdad yo no era un santo.

Recordar aun me hacía sentir mal y la tristeza no se aliviaba, solo aumentaba, tal vez debía iniciar con algo más feliz, con algo que me recuerde tiempos mejores, algo que me haga sentir que aún estoy vivo, es decir, debo escribir de mi recuerdo feliz, más reciente, hace exactamente un año..

-No harás fiestas, te comportaras de forma educada y decente, pero sobre todas las cosas – Ordenaba mientras yo estaba sentado en una silla en la cocina- Cuidaras con tu vida a tu hermana-Estaba sumido en mis pensamientos, sus órdenes entraba por un oído y salía por el otro, realmente no entendía nada y fui lo más cercano a un episodio de snoopy en los Simpson.

Ser niñero y proteger a mi hermana por un mes y medio, solo porque mi madre iba a la gran ciudad hacerse unos exámenes médicos. Era mucho tiempo y pensé  que podía tener una especie de “aventura”, pero ella no es así, porque cree firmemente que en su empleo la explotan y si quieren examinarle hasta el pensamiento de forma gratuita, pues lo hará  con gusto.

A veces nos suceden cosas y al principio pensamos que es positivo, pero aun ahora, un año después no sé, no sé cómo tomar todo lo que paso en ese año, pense.

Tenía grandes planes para ese mes y algo que tendría la casa solo para mí, pues era lo más cercano a una experiencia de soltero, con la gran excepción de que mi hermana, mejor conocida, como  el fenómeno, estaría allí, pero no era nada que no pudiera solucionar, con una pijamada de amigas en la casa de algunas de ellas, solo debía buscar a la víctima.

Mi hermana y yo veíamos como mi madre se marchaba y yo pensé  que mis largas y bien merecidas vacaciones comenzaban.

Al día siguiente, trate de ser lo más responsable, con mi hermana, es decir, le serví cereal de desayuno y le di dinero para su almuerzo, trate de peinarla en vano, porque siempre gritaba que la lastimaba, así que le coloque un lindo moño, bueno un poco chueco, en su cabeza y la subí al auto para llevarla a la escuela.

Mientras conducía trate de hacer contacto con quien es mi hermana.

-Y bien- dije un poco tenso- Háblame de tus amigas-Ella me miro extrañada, tan extrañada que casi podía ver en su rostro, un ¿Qué planeas?-Oye solo busco conversar- aclare y ella bajo un poco la guardia.

-No tengo amigas- Contesto, pensé que era una de esas típicas respuesta de déjame en paz, pero esa fue la señal de que algo sucedía. Llegamos a la escuela sin más conversación y ella se bajó del auto, de mala manera, para luego decir- Recuerda pasar por mi a las cuatro- Yo asentí y sonreí, viendo como mi hermana caminaba hacia un grupo de chicas, pensando que encontraría allí a unas de sus amigas, a quien podría lanzarle el muerto de sus cuidados por un par de noches, pero lo que vi, me molesto.

Los niños pueden ser muy sinceros, pero demasiado crueles a la vez, es una ironía.

Mi hermana fue rodeada por un grupo de niños, que le gritaban perdedora, se burlaban de su mochila y le llamaban chica animal planet.

Sí, mi hermana era extraña le gustaba animal planet, le gustaban todos los animales, perros, gatos, gallinas, insectos, aunque no sé si los insectos son animales, pero en fin le gustaba, todo lo que tuviese cuatro patas y se arrastraba, aunque eso podría definirme a mí, pero eso es harina de otro costal.

Un chico coloco en su espalda, un pequeño cartel que decía algo así como patéame y allí llegue al borde, me baje del auto y pensé que con mi enorme tamaño sería suficiente para alejar a este grupo de niños.

-Déjenla en paz- grite, acercándome a ellos.

-¿Quién lo dice?- Grito uno de ellos.

-Yo lo digo- Añadí, tomando a mi pequeña hermana por la mano.

-Seguramente es tu tonto padre- dijo uno de los pequeños y yo grite.

-No soy su tonto padre soy su hermano-

-Así  que eres su tonto y perdedor hermano- Una de las niñas salió  de la multitud diciendo eso. Parecía una mini Quinn, es decir, tenía toda la pinta de volverse una porrista al crecer.

No pude responderle como debía, era solo una niña y hasta yo tenía mis límites, así que solo arrastre a mi hermana hasta el auto.

-¿Qué  crees que haces?- me pregunto ella entrando al auto.

-Te protejo- Respondí- Esos niños se reían de ti.

-No es muy diferente a lo que tú haces- Murmuro.

-Sí, si lo es, soy tu hermano y tengo derecho a molestarte, sin contar que debes hacerme caso, pues estoy a cargo- Dije.

Creo que en ese momento me moleste, porque alguien que quiero sufriera. Sabía que yo era como esos niños, bravucones, abusivos y de cierta forma hirientes, solo por placer o por que ocultan algo, pero la verdad es que me enojaba que alguien hiciera lo mismo que yo hice alguna vez a quien amo.

Arrastraba a mi hermana por los pasillos de la secundaria y la obligue a entrar a clases conmigo, no sin antes soportar burlas y demás por partes de mis supuestos compañeros de clases, solo esperaba la hora del almuerzo, pues mi hermana requería ayuda y con mucha urgencia y lo siguiente que hice no habla muy bien de mi inteligencia.

-Noah esto me molesta y no me deja ver- Se quejó mi pequeña hermana- Además esto es estúpido.

-Déjatelo puesto, por favor- Le pedí, arreglando sus guantes de box, para luego ver que estuviese bien ajustado su casco.

Era lo más gracioso y estúpido que había hecho en mi vida, pues para aquel entonces creía firmemente, que solo había una manera de solventar los problemas y esos eran los golpes. Enseñarle box a una niña no es muy brillante, pero para mí  era vital que aprendiera a defenderse, así  que  hice lo mejor que pude ofrecer,  es decir, le coloque todo el equipo la pare en una cuadrilátero y la obligue a que asumiera la posición básica.

-Muy bien puños arriba- Murmure, mientras imitaba la posición.

-Esto es estúpido- Dijo ella imitándome.

-No, no es estúpido, es genial, por que debes aprender a defenderte en todo aspecto, así  que la próxima vez que alguien te diga perdedora tu solo le das un golpe- Sonreí, para acercarme a ella - ¿Lista?- mi hermana solo asintió- Dame tu mejor golpe.- Le ordene y apenas dije las ultimas letras, un enorme golpe se materializo en mi mandíbula y luego una patada en mi espinilla. Diablos había caído y contra una niña, era humillante, más que humillante, pero me decía algo, mi hermana no necesitaba precisamente defensa de algún tipo, necesitaba algo más, algo que yo no podía darle..

En la lona, pensando en lo patético que era, vi un pequeño papel que se salía de su mochila. Aun un poco aturdido, me arrastre hasta el y jalándolo vi lo que decía.

Concurso mi pequeña miss lima.

-¿Qué  es esto?-le pregunte mostrándole el papel y ella se ajustó  el casco para ver mejor.

-Es una tontería- contesto agachando la cabeza.

-No, no lo es, lo tenías en tu mochila- Agregue poniéndome de pie.

-No es que me gusten los concursos, solo me gusta el premio- dijo ella y yo volví a leer el papel, viendo en letras grandes y brillosas, la increíble suma de diez mil dólares a la ganadora.

-Wow- se me salió de la impresión- Es mucho dinero-

-Sí, pero también la inscripción es mucho dinero-Ella suspiro amargamente-Cuesta unos quinientos dólares.

Era impresionante, como mi hermana sabia la proporción del dinero y aquel viejo dicho que reza, que el dinero no es la felicidad pero como se asemeja.

-¿Te gustaría participar?- pregunte y ella asintió- ¿Crees que podrías ganar?

-Tal vez- Dijo ella

-Entonces tienes un socio- dije acercándome a ella y colocando mi mano en su cabeza

-No te ofendas Noah, pero tú  no tienes en donde tienes caerte muerto.

-No mi pequeña princesa, pero soy un hombre de negocios-…

En aquel momento, una suma de diez mil dólares me caería de maravilla, era un paso para mi independencia, pero había que estar claro, necesitaba un prestamista que no me rompiera las piernas o un patrocinador…

Luego de la tunda que me dio una niña, con el labio hinchado y con el orgullo herido, fui al club, solo para que me quitaran el tormento de mi hermana por segundos y pudiera pensar en mi dificultad

Las chicas incluyendo a Kurt, rodearon a mi hermana diciendo que era hermosa, inteligente y demás melosidades y  mientras ellas se entretenían yo pensaba, quien podría ayudarme, pues la mayoría de las chicas, tenían estilo, claro todas menos Rachel, pero todas carecían de algo y ese algo era dinero, dinero que cierto chico le sobraba, dinero que podía manejar a su antojo, dinero que podría ver como una inversión. Sonreí satisfecho y me levante de mi silla, para tomar por el brazo a un chico, dentro del montón de chicas.

-¿Qué?  ¿Qué quieres Puck?- dijo Kurt, mientras su flamante novio se ponía de pie, para ver que le hacía a su princesa.

-Quiero proponerte un negocio, algo que te va gustar, algo que te encantara, algo que cambiara tu vida- Dije sonriendo. Kurt me observo con esa mirada llena de chispa que le caracteriza y agrego

-Escucho- Haciendo que su novio se detuviera en el acto. Le mostré el volante y arqueando su ceja pregunto.- ¿Qué papel juego aquí?

-Pues serás, nuestro patrocinador y te encargaras de enseñarle todo lo que requiera mi hermana para ganar.- Conteste sonriendo

-Es una inversión riesgosa Puck, tu hermana es muy linda, pero esos concursos son una masacre- Suspiro- La mayorías de las niñas salen traumatizadas.

-Sí, pero tu colección de tiaras, me dice que te encantaría participar en algo como eso- Pose mi pesada mano, sobre sus hombros y viendo hacia el horizonte le dije- Escogerás sus vestidos y peinados, la maquillaras y sobre todo las veras ganar, sintiendo que tu estas allí.

-Suena muy interesante y por que negarlo muy tentador, Puck- Contesto él, empujándome- Pero dijiste que seria su patrocinador, así que quiero el cincuenta por ciento.

-¿Cincuenta por ciento?- Grite exaltado- Son como cinco, de los diez.

-Son cinco y velo como mi inversión, tu hermana necesita apoyo y no será  económico- Dijo el cruzando una de sus manos en su pecho.

-Treinta- dije

-Cincuenta Puck, si no, no hay trato- Respondió

-Kurt tu…- Mi amenaza se cortó.

-Sera, en partes iguales- Sentencio una débil y pequeña voz detrás de nosotros, mi hermana sabía lo que hacía y lo que buscaba, ella es la mejor.

Sonreí mientras una pequeña lagrima rodo por mi mejilla, habían sido tiempos más felices, sencillos y mejores y pensé lo que yo daría por volver el tiempo y estar allí comenzando de nuevo y arriesgándolo todo.

-No será un final feliz, pero al menos tendrá un final- Murmure con tristeza.

Muchas gracias por leer

Se le quiere, valora y respeta

Chris.



 

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( 2 comments — Leave a comment )
aninita-chananinita_chan on February 29th, 2012 10:09 pm (UTC)
me gusta, espero que continues pronto
tinubieltinubiel on March 7th, 2012 05:38 pm (UTC)
me gustaria saber como continua esta historia.
( 2 comments — Leave a comment )